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domingo, 9 de septiembre de 2018

¿Qué pasa con las chicas?, por DelyAdela.




Hoy me recordaron que el tiempo, sobre todo en vacaciones, pasa volando, y que la pretemporada ya está ahí y que dentro de nada ya tenemos el stage (la reunión inicial de árbitros y oficiales, que no sé muy bien por qué, pero se llama así).

Como supondréis, tengo sentimientos encontrados. Por un lado, tengo ganas, digamos que me “aburro” un poco sin baloncesto (los torneos y campeonatos de selecciones no seniors no consigo verlos, yo necesito que me los echen por la televisión de toda la vida, no por el ordenador). Aunque también tengo que reconocer que empezar la pretemporada también significa volver al trabajo, exámenes… y, ya sabéis, los profes tenemos muchas vacaciones, pero a mí cada año me abultan menos, no sé lo que hago.

El caso es que me puse a mirar cosas, repasar un poco algunos conceptos y a cotillear un poco los equipos a los que puede que les haga mesa esta temporada. En ese momento, al ver los equipos inscritos, me “enfadé” un poco con el baloncesto asturiano. Antes de que se me ofenda alguien, quiero dejar claro que cuando digo el baloncesto asturiano me refiero un poco a todos, a equipos, clubs, la federación por supuesto, pero también a árbitros, mesas, jugadores, familias y simples aficionados. Vamos, que me enfado hasta conmigo misma. No tengo claro quién tiene la culpa, si es que hay alguna culpa, pero sí creo que algo pasa y que, de alguna manera, todos colaboramos o al menos no tratamos de evitarlo.

¿Ya conseguí intrigaros un poco? Aunque el título ya os dará una buena pista…

Sí, eso es. Tiene que ver con el baloncesto femenino. Algo estamos haciendo mal porque las chicas “se nos van”.

Hace unos días leí la entrevista que Asturbasket le hizo a Hector Galán y, como seguidora del CAU, me fijé sobre todo en lo relativo al descenso del equipo. No recuerdo las palabras exactas, pero venía a decir que habían tomado la decisión de descender dos categorías para intentar formar un equipo con gente de aquí, tirando de la cantera, y que esto resultaba relativamente complicado, entre otras cosas porque las chicas se iban, que si a estudiar fuera, que si no querían comprometerse a un equipo en categoría nacional… También decía que había sido una decisión dura que, seguramente, no se entendería desde fuera y en eso tengo que darle la razón; desde fuera y visto sólo por el lado que lo veo yo como simple aficionada (para que conste, soy ocb desde hace años) cuesta entenderlo. Entiendo que, tras tres años descendiendo en las pistas, era conveniente bajar de categoría; entiendo que sea complicado sacar un equipo competitivo, pero, y repito que, desde fuera, lo que más “llama” la atención es que esta próxima temporada el club va a contar con tres equipos senior masculino y uno femenino…

Y eso nos lleva nuevamente a la pregunta de ¿qué pasa con las chicas?

Creo que ya comenté alguna vez que era profesora de matemáticas y de vez en cuando me sale esa vena, la vena matemática (que aún la tengo, aunque cada vez la veo salir menos…). El caso es que me puse e hice un pequeño gráfico de los equipos de la temporada 18/ 19, al menos de los equipos inscritos en algunas categorías. Tengo que reconocer que, de paso, probaba una nueva aplicación que tengo como hoja de cálculo y averiguaba cómo hacer diagramas de barras (básicamente aprovechando para hacer dos cosas a la vez, a ver si aprendo, jajaja). Conclusión: el número de equipos femeninos en competición decrece, es decir, se pierden jugadoras.


Lo que se puede sacar del gráfico, o del listado disponible en la web de la federación, es que parece que el número de niñas que se apuntan a esto del baloncesto es, incluso, ligeramente mayor que el de niños, por eso en Benjamín y Alevín ganan los equipos femeninos; aunque hay que reconocer que en estas categorías los equipos pueden ser mixtos, pero, digo yo, si un equipo se inscribe en femenino es porque habrá mayoría de niñas, ¿no? En infantil y cadete hay “casi empate”; en junior empieza a notarse diferencia, aunque aún pequeña. Entonces llegamos a autonómica y ya está el lio montado. Por ejemplo, aunque en el gráfico no se distingue, resulta que en autonómica femenina sólo hay una categoría y en ella hay tantos equipos como en 2ª autonómica masculina…

Y luego llegan las competiciones nacionales. Allí sí que se nota diferencia, tanto en el concepto (la versión masculina la forman solo equipos asturianos, mientras que en femenino se juntan equipos de Asturias, Cantabria y Galicia si no me equivoco) como en cantidad: sólo tres equipos asturianos en primera nacional femenina. Y “más arriba” sólo significa menos equipos femeninos. Es una pena, pero pasamos de tres equipos en la segunda categoría a uno.

Como veis, me estoy basando en la federación asturiana, no sé lo que ocurre en otras comunidades, aunque hay detalles tales como que en masculino hay varias ligas ACB, Oro, Plata, EBA mientras que en femenino es más fáci: Liga 1 (bueno, ahora Liga Día, al menos tenemos patrocinador) y Liga 2. Punto.

Estos son los datos que me llevan a preguntarme porqué hay menos baloncesto femenino. Bueno, realmente hay menos deporte femenino en general y no quiero ser feminista ni “barrer” para casa por ser mujer, pero es cierto, nos guste o no nos guste, que el deporte femenino vende menos. Basta ir a un partido de lo que sea, hay más gente en las gradas cuando son hombres que cuando son mujeres…
Pero no quiero desviarme del baloncesto que, aunque poco, es lo que “entiendo”. Está claro que, por algún motivo, llegan menos jugadoras a senior que jugadores. Y no creo que sea falta de calidad, de hecho, hay varias jugadoras que son convocadas por las selecciones de formación, así que no es que las chicas sean “malas” en esto del baloncesto. Entonces, ¿por qué lo dejan más chicas?

Sólo tengo un montón de preguntas, pero no tengo respuestas. No creo tampoco que haya un único culpable ni quiero encontrar al “asesino”, sólo me hago estas preguntas y os las transmito:  ¿las chicas prefieren dedicarse más a los estudios que al deporte? ¿Se ven más incapaces de compaginarlos? Quizás sea que somos más indecisas, o que tengamos cierto compromiso que haga que no lo dejemos a mitad de temporada y por eso lo dejamos desde el principio. Puede ser que tengamos menos afán competitivo o que soportemos menos la “presión” de jugar en un equipo más profesional. Puede que las jugadoras se vean menos apoyadas, animadas a continuar… Puede que…, puede que… Eso es lo único que se me ocurre, muchos puede …

Pero lo cierto es que, y lo siento chicas, pero lo tenéis más difícil para llegar a profesional, para encontrar un equipo con el que jugar simplemente o para llegar a vivir de lo que os gusta, deportivamente hablando… Eso sí, mientras os dedicáis a ello espero que disfrutéis a tope sin pensar en el futuro y, como suele decirse, ¡VIVID EL MOMENTO!

Porque, ¡Ellas también juegan!




lunes, 9 de julio de 2018

El final...: por DelyAdela.

 
 
El final…del verano… No puedo evitar que esto me salga de carrerilla, recordando, más que la canción de El Dúo Dinámico (que reconozco me encantaron siempre), el último capítulo de Verano Azul. Y es que sí, ya tengo mis añitos y fui de las que lloraron con la muerte de Chanquete y con la escena de Pancho despidiéndose detrás del taxi en el que se marcha Julia. Pero vayamos a lo que íbamos. No es el final del verano claramente, es el final del curso, de la temporada… Y es que yo, tanto como profesora, oficial de mesa o simple fan de baloncesto, funciono por años académicos y temporadas. Es decir, soy de las que me hago un montón de buenos propósitos en septiembre, mucho más que en Nochevieja, día que aprovecho para cenar, tomar las uvas o empezar el año nuevo con buen pie, sin más...

 

Así que, si al comienzo del curso hacemos buenos propósitos, ahora, al final, toca un poquito de revisión, toca hacer la “memoria” de la temporada (a veces me sorprendo a mí misma, no tengo suficiente papeleo, memorias y demás que hacer en el instituto que quiero más…).

 

Como profe, empiezo el curso con bastantes ganas, con intención de reñir poco y quejarme menos, con el buen propósito de conseguir buenos resultados, tanto en notas como en llevarme bien con los chavales… ¿Conseguido? ¡Para nada! Pero bueno, ya sabéis: los profesores no hacemos nada más que quejarnos. Aunque ya que me pongo y, más que nada porque creo que cada vez pasa más en todos los ámbitos de la vida y la sociedad, no puedo evitar preguntarme qué estamos haciendo con nuestros chavales. Cada vez nos quejamos más por todo y hacemos que ellos se quejen más; cada vez hacemos más por ellos, con lo que no se tienen que molestar para nada… Los estamos haciendo maleducados, demasiado críticos con el trabajo ajeno pero muy poco con el suyo propio, intransigentes, competitivos… Cada vez tienes más problemas con ellos, más reclamaciones de los padres, peticiones de copias de exámenes porque son incapaces de decir al profesor o profesora particular cuáles son los fallos o errores cometidos…Lla culpa si no tienen buenos resultados siempre es tuya (corriges mal, explicas mal, eres muy exigente, pones en el examen cosas que nunca dieron aunque haga tres años que les estés explicando lo mismo…), pero no son capaces de reconocer todo lo que te molestas por ellos, no les puedes “llamar la atención” porque se sienten agobiados, pero ellos pueden decirte casi cualquier cosa porque “mis padres piensan lo mismo de ti”… ¡Menos mal que no iba a decir nada! Uf… Vamos a hablar de baloncesto, que es lo que nos une…

 

De la temporada tengo que decir que, como ya preveía a comienzos, ha sido un poco rara. Ninguno de mis hijos jugaba este año, así que tenía que mirar muy poco la página de la federación para organizar el fin de semana, sólo los que tenía como oficial, y los horarios de esos a los que iba por “vicio”. Eso sí, hubo varias cosas que no cumplí, entre ellas que no me decidí a jugar en ningún equipo de madres, de hecho este año no fui a verlas en ninguna ocasión (y como oficial de mesa sólo me tocó un fin de semana de esos de las concentraciones). Tampoco hice la guía de equipos de madres que pensaba hacer, claro que en mi defensa debo decir que hubo pocos equipos que contestaran a mi encuesta-ficha para dicha revista. Podríamos decir que con la Liga de Madres no cumplí, no ponemos el tik de cumplido.

 

Seguimos… Propósito de ver un partido ACB en directo, tampoco cumplido. Quería aprovechar que tengo amigos en Burgos y que, tras varios intentos fallidos, por fin esa ciudad es ACB, así que tenía la intención de ir a ver alguno de los partidos en los que jugasen de locales, quizás cuando jugase allí el Iberostar Tenerife o el Guipúzcoa Basket, y así vería a unos cuantos exOCB. Pues nada, muy buenos propósitos que no cumplí….

También pensaba ir a ver algún partido de Liga Femenina, quizás al Perfumerías Avenida de Salamanca, que me pilla relativamente cómodo para ir. Pero, como podéis suponer ya a estas alturas, tampoco está cumplido… ¡Empiezo a deprimirme!

 

Pero bueno, todo no va a ser malo y alguna cosa sí que cumplí esta temporada. Sin proponérmelo, porque realmente no era mi objetivo a comienzo de temporada, pero conseguí un ascenso como oficial. No es un gran logro pero cuando te llaman para decirte que lo estás haciendo bien, que creen que te mereces pasar a partidos de un poco más de categoría, la verdad es que te da un subidón. También tengo que reconocer que tuve algunos problemitas esta temporada como oficial: cronómetros que no se paran cuando quieres o que se paran cuando no quieres, padres que “se preocupan” si tardas cinco segundos en subir los puntos al marcador, o lo que menos me gusta, que no se oiga el claxon y estés intentando que vean los árbitros que hay tiempo muerto solicitado… Y como dije que iba a quedarme con la parte buena, pues eso, que al menos esto no me salió tan mal si me ascendieron… Ahora tengo que practicar con el acta digital para la temporada que viene…

 

Otro propósito cumplido ha sido ir a ver más a menudo a las chicas del CAU. Y, aunque no pudieron darme muchas alegrías porque deportivamente no tuvieron buena temporada, creo que se animó más gente a ir a San Gregorio, se hablaba un poco más de ellas en redes sociales, principalmente en Twitter y, gracias a personas maravillosas que conocí por el baloncesto, conseguí una camiseta del equipo que pienso utilizar cuando me decida a entrenar un poco…

 

Ellas descendieron pero las chicas de ADBA y Basketmar consiguieron mantener la categoría así que, con un poco de suerte, tendremos Liga Femenina 2 en Asturias y, si no puedo ir a ver al CAU, puedo seguir viendo baloncesto femenino del bueno.

 

De baloncesto masculino, aunque no es normalmente mi tema habitual, también cumplí mi propósito  viendo varios partidos de LEB Oro, EBA o especiales de Navidad, que tampoco están nada mal.

 

Otro de mis buenos propósitos era escribir más aquí, no teneros tan abandonados y el resultado es que… cada vez menos. Tengo ideas, cosas en la mente e incluso en el disco duro de mi ordenador, información buscada, mensajes enviados preguntando esto y aquello, pero cada vez me cuesta más encontrar las palabras justas, así que lo voy dejando, lo voy dejando y, cuando me quiero dar cuenta, pasó el tiempo y estoy despidiendo la temporada.

 

Lo que sí tengo que agradeceros, y este no era uno de mis propósitos, es que me hayáis leído, que os hayan gustado algunas de estas entradas y me mandarais mensajes diciéndomelo, que me animaseis a hacerlo y que os sintierais identificados con algunos de mis pensamientos… En eso estoy encantada: mi “no propósito”, totalmente conseguido.

 

A estas alturas no sé lo que pasará la próxima temporada. Ahora mismo no tengo claro si seguiré de oficial de mesa, si seguiré escribiendo aquí (tengo que reconocer que acabo el curso bastante cansada y un poco harta, todo hay que decirlo), estoy casi segura de que seguiré sin tocar un balón, viéndolo desde la barrera, o la grada en este caso… Sé que seguiré viendo partidos del OCB y de algún otro equipo asturiano, seguiré con el propósito de ir a Burgos, Salamanca o quizás Zamora, que pinta bastante bien para la próxima temporada… Vamos, que el vicio de baloncesto no creo que me lo pueda quitar.

 

Solo espero que sigáis con vuestros buenos propósitos y que los cumpláis, que disfrutéis de los 3x3 veraniegos, quizás de los partidos de la Selección Española, y si os animáis vayáis a Tenerife a ver el mundial femenino…

Y sobre todo, disfrutad de los partidos que veáis y, a poder ser, “portaos bien”, que últimamente las gradas están un poco “encendidas”.

 

Bueno verano y buen baloncesto.

 

DelyAdela.

miércoles, 17 de enero de 2018

Ellas también juegan, por DelyAdela: Sentimientos.

Creía yo que la entrada más difícil que había escrito era la de Peque, ¡qué ilusa! Como dice el refrán, “otro vendrá que bueno te hará”.

Desde que escribí y se publicó esa entrada, tengo ideas o desarrollo ideas que ya tenía, pero no acabo de encontrar el modo o la manera de desarrollarlas y, la verdad, tampoco creo que tenga tantos seguidores como para hacer una encuesta sobre el tema a tratar (que sepáis que soy muy de encuestas, hice una hasta para ponerle el nombre a mi hija…; para él no me hizo falta, lo decidió la hermana, jajaja, que si no…).

Bueno, el caso es que, con varios frentes abiertos, me doy cuenta de que todos mis escritos salen del sentimiento, de que escribo sobre lo que me provoca “mi vicio” (uno de tantos, hay que reconocerlo). Escribo de los equipos que me gustan, de personas a las que les tengo cariño, de otras que me dan un poco de envidia, sana por supuesto, por ser como son… Claro que, con mis conocimientos técnicos, no me puedo poner a contaros resultados, jugadas, mejores acciones en un partido,…; además, y por suerte, últimamente hay páginas y cuentas de Twitter que lo hacen muy bien y nos mantienen informados de todo al minuto.

Así que, en el fondo, yo creo que se trata de eso, ¿no os parece? Se trata de sentimientos.

Yo no voy a un partido a juzgar si la rotación de balón es la adecuada, si el porcentaje de triples es malo o bueno, o si hay que meter los tiros libres, ¡por favor! Y que conste que sí lo hago a veces, lo comento con los que tengo confianza o, en momentos de “calentón”, incluso por redes sociales y, sobre todo, lo digo cuando salgo de un partido que se ha perdido por no haber luchado más, es decir, no por haber perdido, sino por cómo se ha perdido.

Y ahora, sí que voy a hablar de sentimientos, de los que tengo cuando voy a un partido de mis chicas del CAU, al que este año, perdón, esta temporada, estoy consiguiendo ir a ver bastante a menudo, aunque no siempre completos (y no quiero que estas chicas piensen que me voy antes por sentirme decepcionada, ¡eso nunca!), sino más bien por la hora a la que juegan, por alguna corrientilla que se nota allí, por la tentación de tomar el vermut, … (¡hay tantos vicios!). Como iba diciendo, al igual que cuando leo un libro no me planteo si los signos de puntuación son los adecuados o cuando veo una película no me planteo si el plano es correcto o no, cuando voy a verlas, no pretendo ver sólo una victoria, es decir, no voy sólo a verlas ganar; cuando voy a verlas, sé que voy a sufrir, sé que voy a alegrarme cuando entra ese triple limpiamente, sé que voy a tensarme cuando veo que se falla estando solas bajo canasta; sé que voy a morderme las uñas cuando el balón gira y gira por el aro sin decidirse a entrar o salir… No os voy a decir que sienta hasta el cansancio cuando el partido se convierte en un correcalles porque, sentada en la grada, como mucho, hago ejercicio de cuello y sería pasarme un poco. Y que conste que me encantaría que llegara esa victoria. No sé si seré rara o no, lo que sí sé es que voy a verlas porque ellas despiertan ese sentimiento en mí, el del apoyo incondicional. Así que os seguiré hablando alguna que otra vez de estas chicas del CAU. No sé que sentimientos tendrán ellas ahora mismo, no sé como llevarán que no les estén acompañando los resultados, que los titulares que les dedican últimamente sean del tipo “nuevo varapalo”, “más de lo mismo”, “año nuevo, mismas miserias”, o que les digan que “no son de esta liga”. No niego que los resultados no están llegando, que no están ganando, que empiezan el año como acabaron el anterior, pero yo seguiré animándolas porque creo que se lo merecen, porque creo que no tiene que ser fácil ir a entrenar durante la semana cuando parece que no se nota luego en la pista; no debe ser fácil salir a jugar con la sensación de que todo el mundo cuenta con que perdáis porque es lo que lleváis haciendo toda la temporada.

Eso sí, tengo una pequeña queja que daros. Lo que sentí en el último partido, hace un par de días, fue ver un poco de derrotismo, de desilusión (pero vuestra, como que no os lo creéis), no sé como explicarlo bien, pero me transmitisteis un poco de “desgana”. Y eso no chicas, no salen las cosas, las canastas no entran, vale, pero me pareció (desde mi gran desconocimiento técnico, lo recalco una vez más) que no luchabais, que no corríais…. Rendirse es una opción, por supuesto, claro que se puede, anda que no lo habré hecho yo veces (que es más fácil hablar que practicar con el ejemplo), pero no os sintáis decepcionadas, aburridas, ni escuchéis sólo lo negativo. ¡Hay que seguir peleando, luchando y disfrutando!

Yo, por mi parte, intentaré seguir escribiéndoos de lo que siento, de lo que me emociona, o no, de nuestro baloncesto femenino, de jugadoras que me encantan y de cosas curiosas que me hacen sentir añoranza de mis tiempos mozos…

Me despido ya, no sin antes gritar un: ¡Vamos CAU! ¡Hasta el final!

Porque, ¡Ellas también juegan!
 

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jueves, 9 de noviembre de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: Paula Bergel.



Nada más decidir meterme en este “lio” tenía claro tres entradas que quería escribir. Dos de ellas ya las hice pero me faltaba escribir esta, que debería haber sido la primera pero que está resultando la más difícil. No sé cuántas veces me senté delante del ordenador a escribirla, cuántas empecé y borré todo lo que tenía escrito, cuántas me dije “pero ¿dónde vas, que no tienes ni idea?”. O cuántas tenía muy claro en la cabeza lo que quería decir mientras iba andando por la calle pero que según llegaba a casa se me iban todas las ideas.
 


 

Hoy, vuelvo a intentarlo.

¿Por qué precisamente hoy? Porque sufrí una especie de retroceso en el tiempo, creo que en argot cinematográfico lo llaman algo así como flashback.

Me tocó hacer mesa en un partido alevín femenino. Y allí estábamos, en un patio de colegio de esos en los que tienes a los padres justo detrás del banquillo, al lado de la mesa preguntando de vez en cuando “¿cómo vamos?”. En un momento determinado, una madre gritó detrás de mí, dijo algo muy parecido a lo que solía chillarle yo a la mía, algo así como “por tu madre, no falles eso”. Y, de repente, habíamos vuelto hacia atrás en el tiempo. Me vi en ese patio de colegio, o en otro similar, en el que los padres no tenemos sitio para sentarnos y nos ponemos tan cerca de la cancha que parece que vamos a saltar de un momento a otro, y me vi animando a un equipo alevín femenino, miré al banquillo y allí estaba, de pie, animando y dando instrucciones… Conste, pasaron algunos años desde que era mi hija la que jugaba en ese equipo alevín, pero no os voy a decir cuántos, ni se nos notan (bueno, a mi hija sí se le notan, lo contrario sería raro).

De Paula Bergel os puedo contar algunas cosillas, aunque ya le hicieron entrevistas y videomontajes con sus mejores jugadas, así que seguro que estáis bien informados. Jugó en Teresianas, dónde también estudió (por cierto, yo también hice el BUP allí, aunque no compartimos aulas, ya que yo estuve unos añitos antes, jajaja), en el OCB, en Liga femenina 2 con el Universidad de Oviedo y de vuelta al sénior del OCB. Si no me equivoco, que la memoria ya empieza a fallarme, fue elegida dos años consecutivos mejor jugadora sénior femenina. Consiguió dos ascensos por lo menos; con el OCB se proclamó campeona de liga en la temporada 07/08 ascendiendo a primera nacional pero por alguna razón de esas extrañas que pasan a veces, el equipo desapareció y ella se incorporó al CAU, con este equipo consiguió el ascenso a LF2 en mayo del 2012. También fue campeona de España de baloncesto universitario en mayo del 2011… Vamos, no se le daba nada mal.
 


 

Ahora es entrenadora, lleva años entrenando en infantiles, cadetes, junior... Siempre en equipos femeninos, sola o acompañada, de primera entrenadora o de segunda… Hace un poco de todo y le da tiempo además a ser la coordinadora de los equipos femeninos en su club de tantos años. También como entrenadora ayudante en la selección asturiana infantil consiguió un ascenso, fue el año en el que, con Gonzalo Bedia, se ascendió a Especial en Zaragoza.

Peque, que es como me acostumbré ya hace años a llamarla, aunque realmente nunca le pedí permiso para utilizar su nombre “más familiar”, es en buena parte la culpable de que yo esté metida en esto. Y no me refiero tanto al blog, sino a que ella es culpable de que me haya implicado de alguna manera en el baloncesto, en el baloncesto femenino sobre todo. Siempre me gustó, desde que era bastante joven, pero desde el momento en el que se convirtió en nuestra entrenadora me terminó de enviciar.

Inés ya había empezado un par de años antes a ir a baloncesto como actividad extraescolar, pero fue cuando aparecieron tres chicos jóvenes y con muchas ganas cuando empezó de verdad a jugar a baloncesto (Paula, Marta y Pangua, quien volvió un par de años después y fue el que terminó de enviciar al mío…; como veis encuentro “culpables” fácilmente). De aquella, Peque y Marta, la otra entrenadora que tuvieron y a la que perdí hace tiempo la pista (reconozco ser muy cotilla, sobre todo en redes sociales, que resulta relativamente cómodo y fácil seguir “en contacto” con alguien aunque ese alguien no lo sepa), jugaban en el equipo sénior del OCB. De hecho, la primera vez que fui a ver un partido en Pumarín, no fue a ver el equipo de los “mayores”, el que paso a paso consiguió llegar a Oro y llenar ese polideportivo, no, fuimos a ver jugar al sénior femenino. Por cierto, tuvimos sitio de sobra, éramos lo que se suele decir “cuatro gatos”. No recuerdo contra quién jugaban en aquella ocasión, sé que era contra algún equipo de Avilés, lo cual no es decir mucho ahora mismo, ya que es una ciudad en la que el baloncesto femenino “se nota”.

Peque también es “culpable” de mi pequeño vicio con el CAU. La primera vez que las fui a ver era porque jugaba ella y había animado a sus chicas a ir a ver la fase de ascenso que se jugaba en Oviedo. Y, creo que ya os lo conté, me quedé prendada de ese equipo (al que sigo animando vía Twitter y vía grada, muy pocas veces, la verdad).
 

 

Desde alevín, con cortes, con otros entrenadores, de primera, de ayudante…, Peque siempre estuvo ahí. Por eso, siempre que hablamos en mi casa, ella es la Entrenadora de Inés. Por supuesto que hubo otra gente, con mejor o peor “suerte”; entrenadoras que además fueron su catequista, que le enseñaron a postear y siempre la animaron desde la grada e, incluso, quien la desanimó (porque tiene que haber de todo) o quien, además de entrenador, hizo de taxista toda la temporada, pero, y me repito, ella es la Entrenadora. Seguramente haya también gente con la que ella no haya “congeniado”, no haya tenido buen rollo o que no la considere tan buena jugadora o entrenadora, repito que tiene que haber de todo, pero ella fue la que se preocupó cuando mi hija se dio el golpazo en la rodilla (a quién se le ocurre lanzarse contra la esquina de una canasta…), la que se asustó cuando se le desmayó en un entreno por no haber merendado bien… Seguramente, después de sus padres, evidentemente ese honor no me lo quita tan fácilmente, es la persona que más broncas, riñas, discusiones y charlas-terapia haya tenido con Inés. Incluso tuvo la suficiente moral de irse a Rusia con un equipo cadete con tan poca memoria que se olvidaron del trofeo de subcampeonas… ¡No sé cómo no las mataste entonces, Peque! Supongo que era más fácil devolvérnoslas enteras a los padres, aunque seguramente ganas pasaste.

Ahora ya no es ni entrenadora ni compañera (hubo un año en el que maestra y aprendiz compartieron equipo) de los míos, pero seguimos coincidiendo de vez en cuando, ella como entrenadora y yo en la mesa. Y yo sigo, a mi manera dándole la brasa, como siempre. Por eso creo que se merece este pequeño reconocimiento por mi parte porque, aunque te llame Peque, eres GRANDE, enorme jugadora y entrenadora. ¡¡¡Mil gracias!!!

 
Porque, ¡Ellas también juegan!

 

 

 

 

 

 

martes, 10 de octubre de 2017

Volvemos...


Empezada ya la temporada 2017-2018, llega el momento de echar una ojeada a lo que nos espera este año. Como aficionada y madre de jugadores, como amiga de jugadores y entrenadores que se enfrentan este año a nuevos retos, estoy ansiosa por ir viendo cómo se va desarrollando la competición en todas sus categorías, refiriéndome, por supuesto, al baloncesto más cercano, al de casa, como yo lo llamo.

Si durante la pasada temporada, esta sección contó con la colaboración de Dely Menéndez, mi reportera de basket femenino, y con Manuel González, director deportivo de CB Laviana, entrenador y forofo de este mundo, al que más adelante dedicaré unas líneas (es uno de los que tienen nuevos retos este año), esta temporada que acaba de empezar vamos a intentar dedicarnos a los clubes más pequeños, a esos que necesitan, sin ninguna duda, que alguien les eche una mano y les ayude a darse a conocer. Por mi parte, haré lo que pueda para que eso sea así.
Como os decía, la temporada pasada fue una buena temporada en casi todo. Hemos conseguido amigos nuevos para el blog, hemos llevado el baloncesto que vivimos a muchas casas y, en general, creo que hemos tratado y hablado de temas  casi olvidados relacionados con el baloncesto, sobre todo en relación con el baloncesto femenino, mucho menos mediático que el masculino, con muchos más problemas y mucho más desconocido. Me daréis la razón en que Dely ha sabido engancharnos a las chicas del baloncesto, a esas guerreras incansables que se pasan los días de la temporada saltando obstáculos y dándolo todo. Ejemplo cercano de esto que os digo son las chicas del Basket CAU o BasketMar de Gijón, que este año están compitiendo de nuevo gracias a su tenacidad y a su decisión de no rendirse. Pero este es otro tema que abordaremos durante esta temporada.

Os decía que hemos hecho amigos nuevos para el blog, ¡pues sí! He tenido el privilegio durante los meses pasados de entablar algo así como una “relación cibernética” con dos blogs que se lo curran mucho en este mundo del baloncesto en Asturias, como son Asturbasket y La Canasta Asturiana,  dos webs que dedican mucho trabajo y esfuerzo a acercar algo más la parte doméstica de este deporte en todas sus categorías. ¡Y sin vacaciones! Menudo verano se han pegado cubriendo campeonatos por toda Asturias… A ambos, les doy las gracias desde aquí, por seguirme y ayudarme y por echarnos una mano con la comunicación de CB Laviana, mi actual club.
 
Muchos son los retos que tenemos por delante esta temporada, sí, y uno de los más importantes para mí, por muchas cosas, es el reto al que se enfrentan dos amigos a los que he tenido el privilegio de conocer a lo largo de estos últimos años. Quizá de los dos, sea Fran Sánchez con el que más amistad tenga, aunque nada tiene que envidiarle Manuel González, nuestro Manolín de CB Laviana. Ambos, de la mano y unidos por el color rojo del Gijón Basket 2015, van a compartir uno de los banquillos más deseados por los entrenadores asturianos, el del segundo equipo más importante de Asturias que compite en Liga EBA y tiene su casa en el Palacio de los Deportes de La Guía de Gijón, un pabellón ACB que, aún vacío, hace que te baile el corazón en el pecho. Ni siquiera contemplar esa pista cuando no hay nadie en ella, consigue acallar el clamor de la afición de las tardes de partido. Mirar esa cancha desde la grada ya te hace sonreír y estar sentado en el banquillo, pizarra en mano, mientras tus jugadores esperan tus instrucciones, debe dar algo de vértigo. Pero es algo que ellos están listos para vivir y para asumir, un reto al que se enfrentan con humildad y con ganas. Y van a hacerlo muy bien.


Durante estas semanas, hemos visto a Fran en innumerables entrevistas, en ruedas de prensa, hemos leído opiniones y declaraciones, suyas y de otros, sobre el equipo, sobre los jugadores, sobre los entrenadores… Yo desde aquí, hoy al menos, no voy a dar ninguna, solamente voy a desear toda la suerte del mundo a dos excelentes entrenadores, a dos estupendos amigos, a dos de las mejores personas con las que me he encontrado en este Paraíso Natural. ¡Suerte trainners!

Por cierto, y antes de que dé paso a las palabras de Dely, que también nos deja aquí su bienvenida, quiero agradecer a la FBPA el apoyo que durante los meses pasados ha demostrado al blog y a esta Sección Basket y su ofrecimiento a echarnos una mano, siempre que sea posible, en nuestro pequeño “trabajo”. Desde aquí, y públicamente, mi agradecimiento, ya que no es algo usual que un organismo oficial como este, preste su ayuda de manera desinteresada a una publicación como la nuestra. Gracias a Alberto Cuervo y a la FBPA por su apoyo al baloncesto asturiano y a los clubs que cada día luchan por formar a los pequeños jugadores que son el futuro de este deporte.
 
También quiero dar la bienvenida esta temporada a la Peña El Fortín de Pumarín, creada por amigos y seguidores del Unión Financiera Baloncesto Oviedo y desear un buen año a mis equipos favoritos, esos que han hecho que hoy el baloncesto sea para mí algo fundamental en mi día a día, como son CB Águilas (mi club de cabecera al que volvemos cada vez que vamos a casa y del que siempre tenemos las puertas abiertas), al OCB (que nos acogió nada más llegar a Asturias y con el que vibramos en cada partido) y al CB Laviana, al que hoy pertenecemos y con el que nos sentimos como en casa. Gracias a todos por dejarnos formar parte de algo tan maravilloso como es el baloncesto.

Os dejo con Dely y su saludo. Bss.
Isabel M. Pérez.
 

 

 

 

 

 

 

 

Preparados, listos, ¡YA!


 
Cuando yo era pequeña, siempre empezaba así. Carreras, competiciones de todo tipo…

Y ahora empezamos otra vez. Empezamos nueva temporada de baloncesto, de sección del blog, nuevo curso… El mes de septiembre, junto con enero, son meses de comenzar, de buenas intenciones, de apuntarnos al gimnasio, de llevar los estudios (en mi caso el trabajo) al día, de conocer nuevos compañeros, de organizar nuevamente la agenda para cuadrar entrenamientos de unos, clases de otros… Por eso me noto tan rara esta vez, mi agenda es mía únicamente, no tengo que “cuadrar” nada después de tantos años…
Bueno, pero a lo que íbamos y a lo que nos interesa aquí. Empezamos nueva temporada.

En realidad ya empezó, cuando escribo esto ya se jugó la copa federación, de la que salió vencedor el Femenino Avilés Basket y la copa Principado de Asturias que repitió vencedor, las chicas del CAU ganaron su ¿tercera o cuarta?, no lo recuerdo ahora mismo. Y es que esto comienza con copas y más copas.

Y como creo que es lógico, es momento también de hacer cambios, de probar nuevas cosas…
Este verano se creó la Asociación de Jugadoras de Baloncesto. Ahora que me doy cuenta, no sé seguro que se haya creado este verano, lo que es cierto es que yo me he enterado de su existencia este verano… Lo que sí sé seguro es que la presidenta, desde junio, es Lucy Pascua.

Aquí, en las Asturias, tenemos nuevo aspecto de la página web de la federación, con su parte buena y su parte mala, como todos los cambios. Me encanta que te pongan un enlace a Google Maps con la situación del polideportivo, pero me cuesta encontrar las jornadas, el calendario, los partidos del fin de semana… Será hasta que me acostumbre…
Esta que empieza es una temporada con mucho baloncesto femenino, bueno, mucho mucho, no, pero va en aumento. Para empezar las copas, las ya jugadas y las que quedan: Copa Alevín que se jugará durante casi toda la temporada; de 1ª división, tanto nacional (Copa Federación  ya mencionada) como de Autonómica, que se jugará en febrero; de Cadete Femenino también en febrero y de Liga 2, por llamar así a aquella en la que participaron nuestros máximos representantes junto con el vencedor de la Copa de 1º Nacional. Tenemos tres equipos femeninos en Liga 2, otros cuatro en primera nacional, la primera autonómica dividida en dos grupos y 14 equipos, en Junior Femenino hay primera y segunda categoría y 19 equipos, varios de ellos del mismo club…Además, ya está abierto el plazo de inscripción para la liga de madres, a la que, por supuesto os sigo animando a participar.

Y todo esto sin salir “de casa” pero con novedades también fuera. La Liga Femenina 1 tiene patrocinador, Liga Dia se llama ahora. Y con una gran novedad, o eso me parece a mí, en la forma de empezar. Todos comienzan el mismo fin de semana (sí, ya sé que eso es lo normal), en la misma cancha (esto es lo “raro”). El OpenDay. Y previamente una señora presentación a la altura de las de otras ligas, con jugadoras de los equipos, con grandes exjugadoras y otras celebridades haciendo de madrinas (no tengo claro que se diga así), de presentadoras, de lo que haga falta con tal de apoyar el baloncesto femenino. Y, sobre todo, ¡un partido en Teledeporte por jornada! Seguramente luego pase como con otras cosas, siempre son los de los mismos equipos pero vamos a tener un partido cada semana (eso entendí yo al menos).

Nos espera una temporada emocionante, estoy segura. Quizás una temporada en la que nuestros equipos de Liga 2 no sufran demasiado para conseguir la permanencia y estén peleando por los puestos de arriba, o que aumente el número de equipos asturianos en dicha liga, en la que nuestras selecciones asturianas hagan un estupendo papel en las distintas convocatorias. En la que la Selección Española consiga medalla (de oro, si puede ser, claro que sí) en el mundial que se celebrará en Canarias (pena que sea en septiembre, cuando no puedo pedir ya vacaciones para ir a ver algún partido… a mí me fastidiaron un poco con lo de convocatoria única, la verdad).

Sea como sea, ¡BUENA TEMPORADA A TODOS! Nos vemos en las canchas.

Porque, ¡Ellas también juegan!

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viernes, 7 de julio de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: El final de la temporada...



A lo tonto y a lo bobo, ya llegó el final de la temporada.

Hoy, el día que estoy escribiendo esto (mientras veo, de momento el partido por la medalla de bronce del europeo, esperando a la final de “mis chicas” de la selección femenina senior), estuve viendo la que creo que es la última final de la temporada, la de la liga de madres, en este casos 3x3 (otras de mis chicas).

Otros años, por esta época, estábamos con los últimos partidos, torneos varios, amistosos… Cangas de Narcea, Vegadeo a la final de liga de primavera (no sé cuantos años se organizó dicha liga, igual sólo uno pero a mí me tocó). A León varias veces, algunas con muy buenos resultados, vamos que con el trofeo, medalla y lo que pinte. En Mieres, cuando eran alevines y jugando en un centro comercial… Casi podría decirse que estaba más ocupada en junio que el resto de la temporada.

Este año no, no me tocó tanta ocupación baloncestística. Aunque ya desde el principio esta temporada es un poco especial, y no sólo por ser mi primera temporada como “corresponsal” (jajaja, evidentemente es broma, no me puedo considerar ni corresponsal, ni enviada especial ni nada de eso, estoy un poco “sobradilla” conmigo misma).

Empezó con el “corazón” partido. Mis hijos jugaban, por primera vez, en distintos clubes, lo que se me hacía un poco raro. Además, ella entrenaba en otro club, así que ya iban tres. Si normalmente miraba los horarios de dos competiciones en la página de la federación, este año fui ampliando, además de continuar, como desde la segunda mitad de la temporada pasada, mirando mis designaciones, esos partidos en los que me tocaba “currar”.

Hoy, cuando estaba viendo jugar a las madres, a esas valientes que tienen la moral de ir a entrenar uno, dos o los días que sea necesario, y sobre todo posible, que tienen que “llevarse” a sus hijos a los partidos (había varios, o mejor dicho varias, abundaban las hijas no sé muy bien porque, hijas por la pista jugando mientras sus madres lo daban todo), que andan buscando patrocinadores para sus equipos, pensaba que, la próxima temporada yo seguiré siendo madre, evidentemente, pero no de jugadores, ninguno de los dos va a jugar la próxima temporada. Pero a la vez pensaba que tenía que decidirme ya, que debería animarme a pasar a la acción. Por suerte, tengo todo el verano por delante, bien para decidirme, bien para que se me pasen las ganas, ya veremos en septiembre.

En realidad había pensado pedirle permiso a “mi jefa” para que me dejara hablaros de mi otro yo, de mi vida como profesora. Más que nada porque, además de cumplir mis bodas de plata como profe (pasa el tiempo volando, no suena original pero es que ¡es así!), este curso resultó un pelín complicado, con adolescentes poco acostumbrados al mínimo esfuerzo y con padres demasiado protectores, por decirlo de alguna manera, interesados más en la puntuación y en mi modo de corregir exámenes que en que su hijo/hija aprenda algo. Pero parecería un escrito más, de un profe más, quejándose de su vida a pesar de las múltiples vacaciones que tenemos… y, la verdad, no me apetece demasiado, prefiero pensar en que el año que viene será mejor.

Pero no, no os voy a dar la brasa con mis quejas profesionales, podéis estar tranquilos, aunque me guardo ciertas ideas, hay algunos aspectos que yo noto en las aulas y que creo que se empiezan a notar también en las gradas, en los equipos… Lo dicho, me lo guardo.

Con vuestro permiso, yo seguiré pensando qué temas os podrían interesar. Si continúo en este mundo del blog la próxima temporada, seguiré intentando presentaros a gente tan interesante y cercana (de mis tres primeras opciones aún me queda por escribir sobre una), seguiré hablándoos de las jugonas que tenemos por aquí, y de las que me pillen más lejos. Tengo unas cuantas ideas, del pasado y del futuro, pero sobre todo ¡de baloncesto femenino!

Por que, ¡Ellas también juegan!




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martes, 30 de mayo de 2017

Ellas también juegan, por DelyAdela: Todos con Adama.


¿Os acordáis de Adama?

Hace casi cuatro años se revolucionó todo el mundo baloncestístico asturiano en su apoyo, con campañas en redes sociales (recuerdo el #todosconAdama), recogida de firmas en Change, partido entre el OCB, inmerso en la preparación de la que sería su primera temporada en ORO, contra el equipo de BVM2012 en cuya cantera jugaba en aquel momento Adama, concentraciones de apoyo… se la querían llevar pero al final ¡aquí sigue! Y sigue jugando al baloncesto.

 

 Pues bien,  resulta que estudia en el mismo instituto en el que yo doy clase, y aunque yo no la conocía personalmente, vamos, no le doy clase, sí que pude hablar con ella, aprovechándome, como ya hice en alguna ocasión anterior, de mi trabajo. Así pude comprobar cómo le está tratando el baloncesto en particular y la vida en general, sobre todo hablamos de baloncesto que es lo que “nos une”.

Hubo algunos cambios desde aquella mala época, desde aquella temporada en la que, sin proponérselo, se convirtió en un personaje más o menos público (no me atrevería a decir que se convirtió en tendencia, pero si adquirió cierta fama). Salía en periódicos, había periodistas cubriendo sus entrenamientos, hablando con su entrenador y con su Maluisa, nombre cariñoso con el que se refiere a la mujer que está actuando como su madre… Como os decía hubo algunas cosas que cambiaron desde entonces. Cambió de equipo, cambió de lugar de residencia (de Mieres se vino a Oviedo, que tampoco es que se haya ido demasiado lejos), cambió de centro de estudios (entre otras cosas porque tenía que cambiar, al pasar de primaria a ESO) pero sigue manteniendo otras muchas: sigue jugando al baloncesto, ahora en el infantil del OCB aunque también entrena y juega con el cadete del mismo club, sigue con sus estudios (en 2º ESO), sigue participando en la selección asturiana, sigue residiendo con su madre de acogida y sigue siendo senegalesa a efectos legales.

Tras decidirme a hablar con ella estuve un tiempo pensando qué quería preguntarle, que quería saber de su experiencia, de su situación... La verdad es que la vida de Adama daría para mucho, de hecho ella habla de escribir un libro y yo creo que no estaría mal. Pero yo quise centrarme en el baloncesto, en nuestro “vicio” común. Me preguntaba porque se había decidido por este deporte, si fue “culpa” suya, de su familia real o su familia asturiana, me preguntaba hasta dónde quería llegar… en fin que me preguntaba cosas que, evidentemente, no podría contestarme, tenía que preguntárselo directamente. Y eso hice.

Quiero recordaros que no soy periodista ni nada parecido, que lo único que hago es preguntarle lo que yo quería saber… más que considerar esto una entrevista podríamos decir que es un ataque de cotilleo baloncestístico si hay que ponerle algún nombre. El caso es que me decidí y le hice algunas preguntas a las que ella, amablemente, contestó.

Espero que os resulte interesante:

 

·         Viniste de Senegal cuando tenías 6 años ¿recuerdas algo de allí?

Si, tengo pequeños recuerdos, pero sobre todo me acuerdo mucho de mi abuelo, pues siempre que salía de trabajar me traía un regalo.

 

·         Tu familia allí ¿a qué se dedicaba?

Mi madre trabajaba como empleada del hogar pero no recuerdo el trabajo de los demás miembros de la familia.

 

·         ¿Tenías algo que ver con el mundo del baloncesto allí?

Para nada, allí ni si quiera sabía que existía tal deporte.

 

·         Tu padre se marchó. ¿Te acuerdas de cuántos años tenías?

No lo sé. Lo único que sé es que él estaba en otro lugar antes de venirse a España.

 

·         ¿Con quién vivías allí? ¿tienes hermanos? ¿Mantienes algún contacto con ellos?

En Senegal vivía con toda la familia, desde abuelos hasta tías y primos. No tengo hermanos, soy hija única.

 

·         Cuando llegas a Asturias ¿cuánto tiempo tardas en irte a vivir con Luisa? ¿vas “directamente” o resides primero con tu padre?

Ya me fue ella a buscar al aeropuerto y me llevó a su casa directamente. Luisa ya conocía a mi padre y le ayudó a traerme a España.

 

·         ¿Y empezar a jugar a baloncesto? ¿También lo haces inmediatamente?

No. Empecé con 10 años en Mieres, ya llevaba unos años viviendo allí.

 

·         ¿Quién “decidió” que fueras a baloncesto? ¿fue idea tuya?

Un día, en 2013, vino un entrenador a nuestro colegio a hacernos una pequeña demostración. Él vio que yo podría tener futuro y me recomendó apuntarme. Más tarde, Maluisa (Luisa) decía que no debía apuntarme porque ella no me podría llevar a los partidos y entrenamientos ya que también hacia gimnasia rítmica y ella trabajaba fines de semana, pero la madre de mi mejor amiga de entonces la convenció.

 

·         Según encontré al buscar información sobre tí, tu madre jugó al baloncesto de joven ¿profesionalmente? ¿Sabes hasta donde llegó?

Jugó, pero en su colegio un año, no llegó a nada, jugaba por simple diversión.

 

·         ¿Y Luisa? ¿fue jugadora o tiene alguna relación con este deporte?

Jugaba en el colegio solamente por diversión, nada serio, igual que mi madre.

 

·         Formaste parte de la selección asturiana en varias ocasiones. ¿Cuándo eres seleccionada? Desde entonces ¿estuviste todos los años en la convocatoria?

Entré en la selección asturiana dos meses después de empezar a jugar y desde entonces he estado todos los años y en una categoría superior.

 

·         Ahora estás jugando en el Oviedo (OCB) ¿Por qué ese cambio? ¿Fue por el cambio de domicilio o porque “te ficharon”?

Por ninguna de las razones, me cambie al OCB porque quería mejorar y me pareció que en BVM2012 no iba a avanzar mucho más.

 

·         Si no me equivoco juegas en dos equipos, infantil y cadete ¿cuánto tiempo dedicas a la semana al baloncesto?

Entreno martes y jueves con las infantiles y martes, miércoles y viernes cadetes, mas partidos con los dos equipos y los domingos entrenamientos con la selección.

 

·         En casa ¿sueles hablar de baloncesto? ¿comentar partidos?

Sí, hablo bastante de los partidos que juego, si me han salido bien o mal y en qué cosas podría mejorar.

 

·         ¿Suelen ir a verte?

Maluisa suele venir a verme siempre que puede.

 

·         ¿Cómo está el tema “legal”? ¿sigues siendo senegalesa? ¿te influye para la selección? (para jugar en la asturiana ¿tienes algún problema?, ¿crees que no te llaman de la selección de formación por ese motivo?)

Si sigo siendo senegalesa. De momento no me influye para jugar en la selección asturiana, pero para la española no lo sé ya que tampoco estoy segura de que si llego a tener nacionalidad española me fueran a llamar. Para jugar los campeonatos de España con mi equipo he tenido que sacarme el transfer.

 

·         ¿Tienes tiempo para ir a ver partidos “de mayores”? ¿de qué equipo, el OCB o el BVM2012 o algún otro?

Tengo poco tiempo pero siempre que el OCB juega en casa intento ir a verlo, del BVM2012 veo poco, debo de ir una vez al mes o cada dos meses, tampoco me interesa mucho la liga.

 

·         ¿Qué quieres ser de mayor? ¿Te gustaría dedicarte profesionalmente al baloncesto?

En un primer momento no contestó a esta pregunta. Pensé que no quería “mojarse”, o que, por la edad, no deja de ser una chica de 14 años, con un futuro por delante y con las indecisiones típicas de esos años, no tenía muy claro que decir. Pero “en el segundo intento”, cuando se lo comenté nuevamente ya me confesó que le gustaría llegar a jugadora profesional, quien sabe si algún día en la Selección Española, pero lo que tiene claro es seguir jugando para llegar lo más lejos que pueda. Eso sí, sin olvidarse de sus estudios, de momento encaminados hacia psicología infantil aunque no descarta ser profesora de idiomas, escribir el libro de su vida… lo dicho, tiene muchos sueños que cumplir, sin duda.
 

Hay mucho más en la vida de esta joven jugadora. Y sobre todo aún tiene un gran futuro por delante. Por su edad está en categoría infantil y le quedan aún muchas oportunidades. Jugar el campeonato de selecciones cadetes representando a su tierra de acogida, jugar algún campeonato de España más con su equipo…

Puede que, dentro de unos años, con una situación legal más clara que ahora mismo, con unas circunstancias más favorecedoras, forme parte de un equipo importante, se convierta en una gran jugadora reconocida y yo pueda decir que tuve la oportunidad de hablar con ella.  Un placer.
 
¡¡¡¡Vamos Adama!!!!
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